Kitesurf en los festivos

Para quienes quieren aprovechar bien sus días libres

Kitesurf y familia – para muchos suena a mala combinación. ¿Uno en el agua mientras los demás se aburren en la playa? No en nuestros spots familiares. Hemos elegido cinco lugares donde kitesurf, peques y pareja disfrutan por igual – con condiciones seguras y mucho que hacer fuera del spot para que nadie se queje.

Aprender kitesurf – ¿cuándo es el momento ideal?

Muchos miran a los riders desde la playa y posponen su primer curso durante meses. Demasiado peligroso, difícil o caro – casi todos lo piensan al empezar. Pero el mejor momento siempre es el mismo: ahora.

El kitesurf no va de edad, fuerza ni experiencia previa. No necesitas tablas previas, brazos esculpidos ni saber surfear. Lo que sí necesitas: tiempo al principio y ganas de seguir aunque el progreso no sea inmediato. El viento es impredecible – forma parte del juego. Acéptalo y verás avances antes de lo que crees.

Una buena base de forma física basta. Debes saber nadar y pesar al menos 30 kg. No hay límite superior – ni de peso ni de edad. Aprender con 40, 50 o 60 no es problema si te sientes en forma y con ganas de algo nuevo.

Hay spots a los que no se llega por autopista: donde termina el asfalto y empieza la arena. Tatajuba es de esos lugares de los que no quieres irte: lejos del turismo masivo, en una laguna que parece hecha para kitesurfistas.

Lo especial de Tatajuba es el viento fuerte, el agua cálida y la calma. El kitesurf, la sencillez: caminar descalzo por la arena, ver cómo el sol se hunde en el mar. Y su gente, que da a este pequeño pueblo un carácter propio. Tras un largo día en el agua, una caipiriña bien fría y una ostra fresca hacen aún mejor la tarde.

Y en medio de todo, Osvaldo: nacido y criado aquí, gerente de nuestro centro de kite, quien te muestra su home spot.

“Todo está en un equilibrio maravilloso: naturaleza, kite y comunidad. Tienes que vivirlo tú mismo.” Osvaldo · Gerente del Kite Center, Tatajuba